viernes, septiembre 16, 2011

Un dos, probando, probando...

Aunque ya hace más de un año que abandoné a su suerte este panfleto rebosante de onanismo mental y exhibicionismo barato, tengo la intención de retomarlo en breve, pues he llegado a la conclusión de que desde que lo dejé, el mundo ha ido claramente a peor. La humanidad necesita de mis sabias reflexiones para salir del fangoso y repugnante cenagal en que se ha sumido, o por lo menos para mantener la nariz por encima de la caca.

Si bien ahora mismo tengo que acabar de traducir una novelita de 593 páginas, un trámite farragoso pero necesario para mi sustento, en cuanto pulse la tecla del punto final, pienso volver a mi noble y filantrópica tarea de poner en negro sobre blanco mis agudas observaciones y chispeantes comentarios. Y si no los lee nadie, peor para ellos.

Ah, sí, y en cuanto pueda cambio el dibujito del blog porque no quiero dar la impresión de estar siempre cabreado y porque soy mucho más guapo en realidad.