miércoles, enero 27, 2010

Neighbours... Everybody needs good neighbours...

Tengo mucho trabajo (por eso hace mucho que no actualizo la cosa esta), y hay un vecino tarado que últimamente pone música chumba-chumba a todo volumen, supongo que para agarrarse un subidón sin tener que saldar primero su deuda astronómica con su camello. Me molesta horriblemente, en primer lugar porque demuestra su espantoso gusto para la música, en segundo lugar porque parece tan orgulloso de su espantoso gusto para la música que tiene que que darlo a conocer a toda la cuadra, y en tercero porque me cuesta concentrarme en mi trabajo.
Ya intenté poner el amplificador de la guitarra contra la pared que da a su casa y soltarle unos trallazos a todo volumen, pero sólo conseguí crisparme más los nervios a mí mismo y que el vecino idiota subiera el volumen de su chumba-chumba, supongo que para poder apreciar mejor sus delicados matices por encima de mis interferencias.
Hace rato oí en la radio que esa banda de delincuentes organizados con el beneplácito del Estado que se llama Sociedad General de Autores de España les cobra un canon a los peluqueros que ponen la radio en presencia de sus clientes. Se me ocurre que, puesto que llamar a la guardia urbana para que venga a silenciar al vecino idiota seguramente sería un acto inútil, tal vez llame en cambio a los de la SGAE y acuse al malandrín de estar haciendo un uso público no autorizado de la música. Seguro que vendrían con prontitud y diligencia. Al menos a ver si para reducir la contaminación acústica sirven.