jueves, febrero 11, 2010

Comentarios sueltos sobre las nominaciones a los Óscares

La verdad es que he visto más bien pocas de las películas nominadas, a pesar de que este año a alguien se le ocurrió la brillante idea de aumentar de cinco a diez el número de candidatas a la mejor película, para que el espectador de a pie tenga más posibilidades de haber visto alguna.

Como era de prever, Avatar tiene muchas nominaciones. Es una de las que vi. Desde el punto de vista técnico es bastante impresionante, sobre todo en 3-D, y tiene algún momento emocionante o bonito, pero no deja de ser un filme cargado de fórmulas y tópicos cinematográficos que bien podría ser una peli de Disney pero con algo más de violencia, unas gotas de sexo (bestialismo, de hecho), y algún que otro actor de carne y hueso. Curiosamente Up, la candidata real de Disney de este año, tiene un guión más original, complejo y emotivo, aunque tristemente lastrado por los animalitos monos y las escenas obligatorias de acción y aventura que sin duda los ejecutivos de Disney imponen a punta de pistola a los directores y guionistas de sus películas.

Me alegra ver que la sudafricana District 9, que en cierto modo es como una versión más ácida y para adultos de Avatar , ha recibido algunas nominaciones (¡incluida la de mejor película!), aunque algo me dice que no se va a comer un rosco. Creo que el actor Sharlto Copley merecería una nominación, pero era demasiado esperar de los académicos del cine que supieran apreciar un trabajo tan sutil.

Me indigna que Inglorious Basterds, del otrora buen director Tarantino, opte a tantos premios. No la he visto, pero estoy seguro que además de mala es muy desagradable.

Me sorprende un poco que la deliciosamente excesiva y espectacular Watchmen, película basada en el famoso cómic de antisuperhéroes de Alan Moore, no tenga una sola nominación, ni siquiera en los apartados técnicos o en el de actor secundario para Jackie Earl Haley (bueno, en realidad no me sorprende; repito lo que he dicho respecto a Sharlto Copley). En cierto modo, mejor. Dado que hasta Alan Moore reniega de ella ("no quiero ver esa mierda"), se convertirá en una película de culto apreciada sólo por unos pocos conocedores. Eso siempre lo hace a uno sentir más listo.

miércoles, enero 27, 2010

Neighbours... Everybody needs good neighbours...

Tengo mucho trabajo (por eso hace mucho que no actualizo la cosa esta), y hay un vecino tarado que últimamente pone música chumba-chumba a todo volumen, supongo que para agarrarse un subidón sin tener que saldar primero su deuda astronómica con su camello. Me molesta horriblemente, en primer lugar porque demuestra su espantoso gusto para la música, en segundo lugar porque parece tan orgulloso de su espantoso gusto para la música que tiene que que darlo a conocer a toda la cuadra, y en tercero porque me cuesta concentrarme en mi trabajo.
Ya intenté poner el amplificador de la guitarra contra la pared que da a su casa y soltarle unos trallazos a todo volumen, pero sólo conseguí crisparme más los nervios a mí mismo y que el vecino idiota subiera el volumen de su chumba-chumba, supongo que para poder apreciar mejor sus delicados matices por encima de mis interferencias.
Hace rato oí en la radio que esa banda de delincuentes organizados con el beneplácito del Estado que se llama Sociedad General de Autores de España les cobra un canon a los peluqueros que ponen la radio en presencia de sus clientes. Se me ocurre que, puesto que llamar a la guardia urbana para que venga a silenciar al vecino idiota seguramente sería un acto inútil, tal vez llame en cambio a los de la SGAE y acuse al malandrín de estar haciendo un uso público no autorizado de la música. Seguro que vendrían con prontitud y diligencia. Al menos a ver si para reducir la contaminación acústica sirven.