jueves, enero 22, 2009

Candidaturas a los Óscares

Sí, "Óscares". Así se dice (o se decía) en México, y me parece una forma más bonita y natural de pluralizar el nombre del premio, que al fin y al cabo es un objeto y no un señor.

En fin, las candidaturas, o nominaciones, para los Óscares de este año ya se conocen. No he visto ninguna de las cinco cintas que optan al premio a la mejor película. Tampoco se me antojan demasiado. Tal vez la de Benjamin Button. Aunque salga Brad Pitt maquillado todo asqueroso. Claro que prefiero eso a verlo con el torso desnudo y precipitadamente musculado, como en Troya.

En fin, vamos a lo importante. ¿Qué les dijo Chimichambo hace más de tres meses? ¿Eh, niños? Aunque soy demasiado bien pensado para suponer que ya no se acuerdan, que no lo entendieron o que ni lo leyeron, les refresco la memoria, por si acaso. Fíjense en la frase marcada con el asterisco. Es decir, la que va antes del asterisco. No la de después. Que hay que explicarlo todo. Pues chimichambo acertó, señores.

En fin, me temo que, desgraciadamente, pasará lo mismo que en los Globos de Oro y el difunto Heath Ledger, cual Cid Campeador, se alzará con el premio aun después de fenecido, arrebatándoselo a quien realmente lo merece: Robert Downey Jr. (lo aclaro para quienes no se molestaron en ir al enlace que les pongo arriba). No sé si ya lo dije: Ledger era un gran actor, como demostró en Brokeback Mountain, pero el personaje de yonqui nihilista y pasota que hace en el bodrio infumable de Batman no tiene mayor interés que el maquillaje y la ropa que lleva.

Los demás premios no me importan, de momento. Pe está nominada a la mejor actriz secundaria, cosa que acabará obligándome a alquilar Vicky Cristina Barcelona en video, porque no puedo creer que Pe actúe bien en ninguna película y eso tengo que verlo.

Me indigna que Kung Fu Panda sea candidata a mejor filme de animación pero que en cambio la Academia haya pasado por alto su magnífica banda sonora original, una lírica y evocadora música de corte chinesco compuesta por Hans Zimmer y/o John Powell. La película en sí es entretenida, pero no es ninguna maravilla. Bueno, Bolt menos. Y Wall-E no es tan perfecta como dicen, aunque tiene alguna que otra escena muy buena y el personaje en sí es extraordinario en cuanto a animación y diseño (aunque parece una copia mejorada del robot de Corto circuito, entrañable y aburridísima película ochentera).

En fin, es todo lo que tengo que decir al respecto. Se admiten opiniones e insultos.

1 comentario:

Walter O. dijo...

No pienso ver la entrega de los premios, me parece que cada vez más se esmeran en parecer los salvadores del mundo porque ahora aparte de lo que califiquen en los filmes, deben ser políticamente correctos.
Ya lo dijo South Park: Smug