martes, noviembre 04, 2008

Que gane el menos peor

Mañana a estas horas todos tendremos nuevo presidente electo (si alguien cree que exagero con ese "todos", que vea esto y luego intente imaginarse un retrato gigante de don Mariano en la playa de Malibú, por ejemplo). Una cosa parece clara: nuestro nuevo presidente difícilmente será tan nefasto como el que hemos tenido los últimos ocho años, a menos que gane McCain y le dé un jamacuco mientras esté en el cargo. Las encuestas apuntan a que ganará Obama, pero a mí me cuesta imaginar un presidente de EE.UU. medio negro y además tan delgado como él . Sé que es una observación frívola, pero ¿cuántos países occidentales han tenido alguna vez un presidente tan huesudo? A lo mejor es la encarnación perfecta de los tiempos oscuros y de vacas flacas que se nos vienen encima.


Dejando a un lado los ingeniosos chascarrillos (nótese el hiriente sarcasmo), todo parece indicar que el menos malo es Obama, que representa un cambio, aunque no sé en realidad de qué magnitud o profundidad. Como dice Chávez, no es revolucionario, pero que no sea revolucionario al estilo de Chávez tampoco es precisamente un inconveniente. Parece tener una actitud más dialogante y menos agresiva respecto a la política exterior que Bush y compañía. A mí lo único que me hace desconfiar de él es la adoración que se le tiene en Europa (ya sabemos lo farisea que puede llegar a ser esa gente), y que haya quien lo llame "el Zapatero americano" (o "el Zapatero negro", ya no me acuerdo). No creo que lo sea, parece un hombre bien preparado e inteligente, capaz de gestionar la progresiva caída del imperio americano con dignidad. Espero que tengamos la oportunidad de comprobarlo. A ver si no hay manejos raros como en las elecciones del año 2000. Mañana, a celebrar con cerveza. Negra, naturalmente.


O el primer presidente negro
o el primer presidente gay. Mañana lo sabremos.





1 comentario:

Walter O. dijo...

Por ahí dicen que se llama O-bush-bama... ah mira...