miércoles, octubre 22, 2008

Primer balance del blog

Pronto se cumplirá un mes desde que recuperé este blog. He aquí unos datos sobre este período:
  • Total de visitas recibidas: 592
  • Total de visitas que no son yo recargando la página una y otra vez para ver si alguien ha escrito un comentario: 140
  • Promedio de visitas diarias de personas distintas: 5
  • Entradas publicadas: 21
  • Horas desperdiciadas escribiendo o comprobando si alguien ha escrito un comentario: ufff...
  • Cuentitos publicados: 4
  • Cuentitos leídos en la radio: 0
  • Personas que han comentado: "Tu depurado estilo y tus profundas reflexiones te convierten en el Thomas Mann del siglo XXI": 0
  • Personas que han comentado: "Eso que escribes no se entiende": 5
Bien, en resumen puedo decir sin ambages ni cortapisas (más que nada porque no sé qué es eso) que el balance es netamente positivo (al fin y al cabo, las visitas negativas no existen). El blog tiene unos tres o cuatro lectores fieles (a dos de los cuales veo todos los días o casi). No deja indiferente a nadie (o al menos nadie me ha dicho explícitamente que lo deje indiferente, y yo confío en la franqueza de la gente). Ha provocado reacciones diversas que van desde el entretenimiento moderado hasta la vergüenza ajena, pero el denominador común ha sido el desconcierto.

Para alguien que se gana la vida con la palabra escrita resulta un tanto frustrante descubrir que lo que escribe no se entiende. Es como si un ingeniero dedicara sus ratos de ocio a construir un Golden Gate con piezas de mecano y la gente le dijera "te está quedando muy bonito el patinete". De nada sirve que el ingeniero intente explicar que su maqueta no tiene ruedas, sino péndolas: si la gente no pilla de inmediato que lo que está construyendo es un puente, seguramente la culpa no es de la gente, sino de él, que no está haciendo algo bien. Bueno, también existe la posibilidad de que esté rodeado de memos, pero estadísticamente es poco probable. Creo.

En fin, seguiremos trabajando en ello. No sé con qué objeto, pero eso es algo que también iremos dilucidando con el tiempo.

1 comentario:

Paloma Zubieta López dijo...

Bueno... vengo leyéndote de lo actual hacia lo antiguo y había decidido no poner notas en todos lados no fueses a pensar que soy una loca con tintes obsesivos (lo primero, sí que lo soy, lo segundo, a veces, pero no viene al caso ahora) pero ante esta entrada, no puedo sino escribir alguna cosa. Llegué a tu blog por culpa de tu padre, que me habló muy bien de él y de tí. Sin embargo, quiero dejar claro que no es por ello que te estoy leyendo, sino porque luego del primer post, me han encantado tu desparpajo y tu manera de contar las cosas. No puedo entender cómo alguien no te entiende (y perdón la redundancia), así que dejo constancia de que te leo sin problemas y te entiendo maravillosamente bien. Ya te estaré siguiendo más de cerca, dejo un abrazo transoceánico y besos.