sábado, septiembre 27, 2008

El caballero obtuso

Ya hace dos meses que se estrenó The Dark Knight (El caballero oscuro (ESP) / El caballero de la noche (MEX)) y, vergonzosamente, continúa en el tercer puesto de la lista de las 250 mejores películas de la historia de la Internet Movie Database, por debajo de El padrino y por encima de El padrino II.
No me gustó, es fea y tiene imágenes de pesadilla (en el cine había un niño como de ocho años; yo a su edad me ponía a llorar de miedo con la bruja de Blancanieves; en cambio el chamaco estaba tan campante). Christian Bale es un actor magnífico pero en lugar de cobrar millones por hacer de Bruce Wayne deberían condenarlo a limpiar a los viejitos de un asilo cuando van al baño. Cae gordo. Su adoración por el senador facha es incomprensible y da ñáñaras. La película pretende ser muy profunda: plantea el supuesto dilema entre libertad y seguridad como algo muy peliagudo y acaba decantándose más bien por la segunda opción. No se puede hacer cine negro y profundo con un señor que sale a la calle todo serio vestido de animalito. Las películas de Spider-Man, al menos las dos primeras, funcionan porque el director no pretende horrorizar ni sumirte en hondas reflexiones, sino divertirte y mostrarte a un joven que además de tener problemas para llegar a fin de mes lleva los calzones rosas porque el traje se le destiñe en la lavandería, lo que permite a buena parte del público que va a ver esas cosas (como yo) sentirse identificado con él. El filme de Iron Man, el personaje equivalente a Batman en el universo Marvel, es mucho más entretenido y mucho menos pretencioso que The Dark Knight; el tipo es también un millonario que invierte su fortuna en tecnología para combatir a los malos, pero Iron Man se divierte como enano mientras lleva a cabo buenas acciones, como haría cualquier hombre de mediana edad adinerado y mínimamente listo y buena persona (si es que tal combinación es posible). Pero ¿quién puede sentirse identificado con un hipermillonario que se pasa el día de mala leche y tirando el dinero para intentar en vano salvar del pecado a una ciudad corrupta, cochambrosa y deprimente? Además mira que hay que ser prepotente para querer hacer algo así sin que te lo pida nadie. Lo único que me gustó de El caballero oscuro fue el acto de heroismo que realizan los presos del ferry, aunque me temo que esa escena es aún más inverosímil que la de Batman volando sobre Hong Kong colgado de un globo arrastrado por un avión a reacción.

Memento, la película que dio a conocer al director Christopher Nolan estaba muy bien y era intelectualmente estimulante. ¿Será verdad que el dinero y la fama lo echan todo a perder? Lo podríamos llamar "el síndrome George Lucas".

Parece ser que The Dark Knight tiene tanto éxito de público y crítica porque refleja el espíritu de la época. Pues qué asco de época, oye.

Yo afirmo que ni Tim Burton, ni Joel Schumacher ni Nolan han conseguido plasmar a Batman de forma más magistral que esta escena:

Batman contra Tiburón

4 comentarios:

Walter O. dijo...

Buenísimo el post...

Carlos dijo...

Buena onda el señor!

helga_abreu dijo...

Vaya! Y yo que hice tanto berrinche por no poder verla! Para el record, tu sobrino, de 10 años, la vio y no le gustó. Al grado que se negó rotundamente a acompañarme.
Aunque hay que decir que el niño es parcial a las caricaturas de Marvel.

Carlos dijo...

El niño tiene criterio.